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Dos Pasos a la Verdad

26 Jumadal-Akhirah 1420                

Dos Pasos a la Verdad

Hay solo dos pasos que dar en este camino. Si son capaces de dar estos dos pasos, llegaran a la verdad.

El primer paso es este: ¿Pueden dar un paso con su corazón y su alma alejándose del apego a este mundo y de sus aspiraciones de una buena vida en el mas allá?

Y, ¿ Pueden sus nafs, sus egos alejarse de su preocupación por lo que otros piensan de ti?

Con estos dos pasos llegarán a la Verdad. Allah dice: “Si das un paso hacia Mi, Yo correré hacia ti.” Si comienzan el Todopoderoso terminará.

Estén conscientes del terreno en el cual dan estos dos pasos. Que no sea en la arena movediza de la imaginación. Si esta avenida no ha sido construida en terreno firme para ti por un maestro perfecto, deberías de haberla construido tu mismo. Nada se sostiene de pie en las movedizas arenas de la inestabilidad, multiplicidad y duda. Deben construir una base, una fundación en la cual construir su camino. Esta fundación es la forma exterior de su religión, la ley sagrada, la Sharía.

Luego deben estar seguros donde están dando el paso, en que dirección están yendo. ¿Cómo pueden ver, si está tan oscuro como boca de lobo? No puedes ver porque tu ego ha puesto 70.000 velos entre tu y la Divina Luz. En esa oscuridad solo puedes ver las películas de tu imaginación. ¡Eres el astro, eres el rey, un guerrero, un Don Juan, Donald Trump! No tienes que hacer nada, no tienes que ir a ninguna parte. Solo recuéstate y duerme...

Nuestro Maestro, saws, dice: “Los hombres están dormidos. Despertarán cuando mueran.” ¡Ay! de aquellos que malgastan el preciado regalo de su Creador, la vida, el tiempo que tienen para vivir, en vano. En otro hadiz, nuestro Maestro saws, dice: “Los hombres están dormidos. Alguien debe despertarlos.”  Aquel que te despierte debe estar el mismo despierto. Esa persona debe ser un maestro tal, que tenga una fe tal que pueda decir: “Aún si los velos que ocultan a mi Señor se levantaran, mi fe no se haría mas fuerte.” El debe ser un maestro que puede decir: “Mi corazón ve a mi Señor” y “No rezo a un Dios que no veo” como Hz. Ali, ra, dijo.

Sin embargo, si alguna vez se despiertan a la Divina Luz, finalmente se verán realmente a si mismos, se verán tan pequeño en comparación con los 18.000 universos, pero aún así serán capaces de estar de pie y observar el tiempo, y todo lo demás pasar. Es como si tuvieran una “estación” mientras todo lo demás está en diferentes “estados”. Estarás estable mientras todo lo demás pasa, incluyendo tu propio ser físico que envejece.

Será como si estuviesen sentados en un tren que se mueve hacia delante y todo lo de afuera se mueve hacia atrás. Estarás estable y firme en el momento. Tu, no tu cuerpo, sino tu alma y El Siempre Existente, Al-Baqi, de donde ha venido tu alma, como una gota del océano infinito.

Cuando seas capaz de ver eso, conocerás el secreto de “Quien se conoce a si mismo conoce a su Señor,” entonces tu alma y tu corazón darán un paso alejándose de este mundo, y tus nafs darán un paso hacia la sinceridad. Luego entonces tu Señor que está mas cerca de ti que tu  vena yugular, te tomará de la mano. Caminarás con El, te tomarás de El, verás con El y escucharás con El.

Los otros no te verán, pues aún estarán en la oscuridad. Si pudiesen verte, como dijo Hz. Hasan al-Basri, ks, : “Si pudiesen ver a los amigos de Allah, los tomarían por locos.” Y tu no podrás ver a aquellos en la oscuridad; si pudieses dirías: “Ay de ellos que no han tenido fe en Allah ni por un momento en toda su vida.”

Adaptado de Fathal Rabbani de Hz. ‘Abd al Qadir al Jilani, ks,
por el Sheik Tosun Bayrak  al-Jerrahi