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Inicio Biblioteca Ramadán 1417

Ramadán 1417

Mis queridos compañeros en el camino a la Verdad.

Que toda alabanza y agradecimiento sea para Allah que una vez más nos ha permitido en buena salud realizar el bendito mes de Ramadán. Sabemos que todos los actos de adoración en nuestra religión están llenos de infinita sabiduría y recompensas. Hay además medicinas para los corazones enfermos dentro de la "farmacia" del Sagrado Corán.

El Salat cinco veces al día es una protección contra aquello que Allah nos ha prohibido. Al mismo tiempo controla nuestra vida diaria y nos previene de caer bajo la tiranía de nuestros egos.

Zakat es una cura para esa terrible enfermedad, la avaricia, que no es más que una expresión de nuestra falta de fe y esperanza en la generosidad de Allah. Nos muestra a Quien realmente pertenece aquello que pensamos poseer.


Ayunar es la luz del corazón. Es lo que limpia el espejo de los sagrados secretos del polvo y la suciedad de nuestro egotismo; cura al corazón del amor y ambición de este mundo.

Allah El Altísimo dice en el Sagrado Corán:

"Ya ayyuhalladhina amanu kutiba alaykum siyamu kama kutiba ´alalladhiyna min qablikum la ´allakum tattaqun"

"En aquel mes, he ordenado como obligación ayunar antes de la hora de fajr hasta después de la puesta de sol, con la intención de hacerlo por Allah como signo de fe en El y por ningún otro propósito. Deben abstenerse de comer, beber y tener relaciones sexuales. Esto ha sido ordenado para los seguidores de todos los otros profetas que He enviado antes que tu, y así también te es ordenado a ti. Con lo que recibirán a cambio por sus esfuerzos, los protegerá de lo que Allah les ha prohibido, y así poder ser un verdadero servidor cerca de Él."

Todo lo que Allah nos ordena tiene un significado externo y uno interno. El sentido externo del ayuno durante Ramadán es no comer, beber ni tener relaciones sexuales desde antes de la salida del sol hasta después de la puesta de sol. Pero nuestro ser no es solo estómago y órganos sexuales, el ayuno es para todo nuestro ser físico; por lo tanto así como nos abstenemos de alimentarnos y de hacer el amor, deberíamos también abstenernos de mentir, de contar chismes o de pronunciar palabras que puedan herir los sentimientos de cualquier ser humano. Nuestros ojos no deben mirar nada sin darnos cuenta verdaderamente lo que es tamos viendo. Nuestros oídos no deben escuchar nada que esté prohibido por nuestro Creador. Nuestros egos deben alejarse de la ambición de este mundo, del deseo por sus placeres y del egoísmo y la arrogancia.

La parte interna del ayuno es realizada con el corazón y el alma. El ayuno del corazón que es la casa de Allah consiste en vaciarlo de todas las preocupaciones de este mundo, iluminándolo, alejándolo de la atracción de las cosas materiales, protegiéndolo así de la invasión de los deseos de la carne.

El ayuno del alma es mantenerla sin desear ni siquiera las bellezas del Paraíso ni la felicidad de la vida eterna para que de esta manera sea ciega a cualquier cosa que no sea la verdad.

Si uno es capaz de ayunar así y tomarle el sabor a lo que esto trae consigo, solo entonces uno puede recibir lo que el Profeta promete: "Durante el momento de romper el ayuno qué paz y felicidad reciben los fieles..."

Si ayunamos sin saber lo que verdaderamente estamos haciendo y es solo el esfuerzo de no comer, no obtendremos lo que Allah nos promete, ni estaremos protegidos de lo que Él nos prohibe, ni nos acercaremos a El.

El ayuno y la oración pueden solo causar hambre y fatiga si es que uno no se da cuenta del verdadero sentido y actúa de acuerdo a esto. El hambre que uno pueda sentir no es suficiente esfuerzo para cumplir con esta obligación. Al menos uno debería también buscar a quienes están hambrientos no solo porque están ayunando en Ramadán, sino que siempre lo están; uno debería ayudarlos como hicieron mis queridos compañeros que con nuestro Zekat en Ramadán fue entregado en Bosnia para que al menos 200 familias en necesidad pudiesen tener un mejor Ramadán.

Ayunar es una prueba de que todo nuestro cuerpo físico y nuestro ser espiritual cree en Allah El Altísimo, pero es además una forma de unión entre todos los seres humanos, preocupándonos los unos de los otros. El que ayuna, pero piensa solo en sí mismo y no es gentil con los demás, está solo ttorturándose pasando hambre y no recibe ningún beneficio.

Nuestro amado profetaz dice. "El que ayuna se vuelve hermosos con los atributos de Allah El Altísimo." Un ser humano contiene los Divinos Atributos pues a nuestro padre Adán a.s. le fueron dados todos los Bellos nombres de Allah. Ayunar es una obligación para los seres humanos, no para los animales. Para alguien que no le importan los demás y que es capaz de herir el corazón de otros no es un ser humano. Un ser humano que ayuna transforma su ser material conformado de materia gruesa en una materia fina que es propia del espíritu. Al hacer esto él se vuelve pura compasión, la manifestación de su creador "Rahma", la Divina Beneficencia y Compasión. Eso es lo que Allah El Altísimo quiere decir cuando afirma en un Hadiz Qudsi: "Amo el aliento del que ayuna por Mi." Pero no se refiere al mal alor del alinto de alguien que está hambriento, sino que el quiere decir : "EL que verdaderamente ayuna, aquel que verdaderamente se transforma en Mi divino atributo, mue4stra hacia Mi creación, amor y compasión, similar a Mi Amor y Compasión; cada aliento contiene el perfuma de compasión; su aliento es dulce apra su Creador."

Allah El Altísimo dice además: "El ayuno es solo para Mi, solo Yo daré la recompensa que corresponde." Pero toda recompensa por nuestra adoración y buenas obras, nos son dadas por Allah El Altísimo. ¿Qué significa entonces esta afirmación? Los que saben dicen que en el Día del Juicio Final todos nuestros pecados serán restados a nuestras buenas obras, pero el ayuno realizado por Allah no habrá pecado que elimine esta buena obra y Allah El Altísimo dice que El pagará lo que debemos por nuestros pecados y Su recompensa por nuestro ayuno no podrá ser tocado.

Que Allah El que todo lo perdona, perdone los pecados de mis hijos. Que Allah El todo generoso ensalze y recompense las obras de los fieles, que Allah El protector proteja a los musulmanes sinceros del castigo del Fuego del Infierno por el bendito mes de Ramadán.